jueves, 26 de abril de 2012

No somos tan diferentes

Buscando por Internet comidas típicas griegas he ido a parar a una que casualmente me resulta familiar, y podría apostar lo que quiera a que a vosotros también.
Se llama fasolada, y aunque no es un plato que suelan servir en los restaurantes más céntricos de seguro que se podrá encontrar en los establecimientos más familiares.
Tiene una receta muy sencilla, y la verdad es que aunque nunca he preparado un potaje de chícharos, si que los he comido, y yo personalmente no encuentro mucha diferencia.


Añado la receta, por si alguien se anima:
 (para cuatro personas)

-400 gr. de porotos blancos secos (lo que vienen a ser nuestros chícharos)
-2 zanahorias grandes
-2 cebollas moradas
-2 tomates maduros
-1 vaso de aceite de oliva
-Una rama de apio
-Pimienta y sal al gusto

Pues si, para que veáis que, entre país y país, no siempre se encuentran tantas diferencias. Al final todo es lo mismo.

¡Disfrutad de vuestra fasolada!


martes, 24 de abril de 2012

Itálica, tragedia y comedia incluidas

Bueno, pues hoy, aquí y ahora me dispongo a hablaros de la excursión a Itálica que realizamos el pasado jueves, y más concretamente de las dos obras que vimos: por la mañana, las Bacantes, tragedia del griego Eurípides, y por la tarde, Miles Gloriosus, comedia del autor latino Plauto. La primera, y superando mis espectativas, estuvo bastante bien, con una buena interpretación especialmente en el caso de Dioniso, Ágave y Penteo (aunque este último gritó, quizá, en exceso). Y digo esto (superando mis espectativas), porque el recuerdo de la tragedia que vimos el año pasado (Medea), no me dejó un buen sabor de boca, que digamos. He de reconocer, no obstante, el trabajo que todo montaje lleva a sus espaldas, salga mejor o peor la muestra, sean más o menos buenos los actores, las condiciones meteorológicas ayuden o no. Aun así, la Medea del año anterior dejaba mucho que desear, y esto no podía sino hacer que esperáramos un nuevo aborto teatral parecido a aquél. Aunque de estas Bacantes podría sacarse algun que otro pequeño fallo, no creo que sea ése el objetivo una vez reconocidos los numerosos aspectos positivos.
Ahora, la comedia fue otra cosa.
A medida que llegábamos al teatro, inocentes de nosotros que no éramos conscientes de la sarta de acontecimientos insólitos que estaríamos a punto de presenciar, unas simpáticas jovencitas ataviadas con túnicas blancas y cintas de colores en la frente o el pelo nos fueron indicando el sitio que debíamos ocupar (con el final y único objeto de rellenar todo el hueco posible de las gradas, claro está). La gente iba llegando paulatinamente, a veces mareas de alumnos y otras pequeños grupos que, como nosotros antes, eran guiados a sus respectivos e improvisados asientos. El ambiente allá abajo, en la zona donde se encontraba el técnico de sonido al que más le hubiera valido dar un par de cursos sobre el tema (más adelante se explicará), el legendario presentador bigotudo y con paraguas que cada edición del Festival  se afana en repetir una y otra vez (primero por la mañana y después por la tarde) los mismos chistes fáciles en un pobre intento de que el público no se dé cuenta de ello, y el director de la obra (sin comentarios). No se hizo mucho de rogar la mona que, durante unos diez o quince minutos, se estuvo paseando por entre los espectadores, haciéndose fotos con todo aquel que quisiera y realizando actos propios de un simio. Apareció entonces también otro personaje de la obra, histriónicamente vestido con una peluca roja de payaso y demás indumentaria propia de éste. Hasta aquí, digamos, todo normal, dentro de la temática y el planteamiento propio de la compañía a la hora de enfocar la obra. Bien. No mucho más tarde comenzaron los sucesos. Intentó entrar en escena un personaje, el sénex, pero no pudo: habló unos momentos sin que nadie (al menos no en mi ala, que me hallaba situado justamente al otro extremo) oyera palabra alguna: el técnico, que no era tal, ya empezaba a hacer de las suyas. Mientras tanto, otro fenómeno que la ciencia aún no ha sido capaz de identificar y que se repetiría incesantemente a lo largo de todo el desarrollo anormal de la representación nacía ante nuestros ojos: el director alzaba la voz y pedía al anciano que repitiera su intervención. El soldado fanfarrón entraba en este preciso momento, bajando desde arriba acompañado de un séquito de siervos y trompetas. Y todo se hubiera sucedido con naturalidad y ansiada ordinariez (en el buen sentido de la palabra, es decir, normalidad), si no hubiera sido porque, o bien no se escuchaba nada, o el técnico que no era tal nos castigaba con un estridente volumen sonido. Otro hecho relacionado con la acústica es también reseñable: un divertido intercambio de información entre los guardias de protección civil interrumpió también más de una y dos veces la representación, al parecer debido al excesivo volumen de sus interfonos (les llamaron, incluso, la atención). Y esto es lo de menos. Lo peor fue el director. Lo siento si ofendo a alguien, y recalco que es mi opinión personal, pero creo que ese hombre se tomó demasiado en serio lo de dirigir, más que nada teniendo en cuenta que aquéllo se suponía era la muestra definitiva y no un ensayo general. Sus enérgicos gestos, en numerosas ocasiones palabras e incluso un breve diálogo con uno de los actores me dejaron sinceramente atónito. Para el que no estuvo allí, he de añadir que no, no formaba parte de la obra. ¡Paró la representación en un momento determinado! Bajo mi humilde punto de vista, eso es imperdonable: el espectáculo debe continuar. Por lo demás, hablando ahora de la interpretación de los actores en sí, he de acudir una vez más a mi valoración estrictamente personal y subjetiva: me pareció, a pesar de tratarse de una comedia, sobreactuado; quizá la sutileza sea la mejor amiga del humor en teatro. 
  De ambas, me quedo con la tragedia, aunque he de reconocer que me lo pasé francamente bien en el transcurso de la comedia: no he asistido a ninguna tan absurda (y no por ella misma, sino por lo que la acompaña), ni me reía tanto desde hacía tiempo.

Somebody that i used to know

Interpretación curiosa como mínimo, y quien no lo crea que vea el vídeo:


jueves, 19 de abril de 2012

I wanna go the Hunger Games

¡¡Por fin por fin por fin sale este viernes la primera película de los Juegos del Hambre!!

Mi entrada está muy relacionada con la entrada de Rocío: Los Juegos del Hambre, donde explica muy bien de qué va la cosa.
Y esta es sólo una pequeña aclaración/vídeo que llevo mucho tiempo queriendo compartir por algún lado.



Porque me encanta esta versión de la canción (mucho más que la versión de verdad) y porque quiero ir ya a ver la película.

Aquí os lo dejo :D

martes, 17 de abril de 2012

TAÍ VIGINIA

Es ésta una fantástica función de teatro independiente escrita, dirigida y protagonizada por el genial actor de nuestra tierra Manuel Monteagudo, formado allá por los años ochenta en el ya desaparecido como tal Instituto del Teatro de Sevilla. La obra, que se estrenó hace muchos años (más de una década, ¡y de dos!), fue un éxito rotundo, ganando numerosos premios del gremio de actores. Monteagudo, por tanto, ha decidido ahora retomarla, con la nueva aceptación irrefutable del público. La representación tiene lugar en la Sala Cero, del jueves al domingo con doble función la noche del sábado (¡y consecutivas! Tiene que acabar exhausto el hombre). El actor hace un increíble estudio del personaje como puede comprobarse claramente al presenciar la magnífica interpretación.
   La obra, una comedia agridulce, trata sobre una anciana típicamente sevillana (creo que, como todos, reconocí en aquel personaje numerosas actitudes propias de mi abuela: expresiones, gestos...), que vive sola en un deprimente apartamento, desvencijado y abandonado. Se hace aquí una grave reflexión sobre la soledad y la vejez, ambos factotes determinantes, por desgracia, de la vida de muchas personas que, a día de hoy, sufren esta triste situación. En clave de humor, como ya antes he mencionado, la mujer nos ofrece uno de los, suponemos, iguales días de su vida, en los que se afana por encontrar a voz en grito a su hija, Virginia (de ahí el título de la obra: ¿Estás ahí, Virginia? = ¿Taí, Viginia?), que no aparece por ningún lado. Acusando ya demencia senil, nuestra protagonista, cuyo nombre no se menciona en ningún momento y se deja a elección libre de la imaginación del espectador, se enfrenta a las situaciones más ordinarias del día a día, que a ella le suponen un verdadero reto. El monólogo (la hora y cuarto, aproximadamente, que dura la representación el único actor en escena es Monteagudo), quizá el género más complicado de llevar a cabo en teatro (el peso de toda la función recae exclusivamente sobre ti), se desarrolla con una naturalidad y maestría abrumadoras, manteniendo al público como hipnotizado hasta el desenlace (el cual, al menos a mí, me sorprendió: ¡podría haber estado otra hora y pico observando a nuestra entrañable anciana!).
¡Qué más se puede añadir! Recomiendo encarecidamente que veáis esta fantástica actuación, y muchas otras: tenemos que mantener vivo el teatro, ¡y la única manera de hacerlo es acudiendo a las salas! Así pues, aquí os dejo el enlace de la página web de la Sala Cero de Sevilla. Os recomiendo también, claro está, la amplia oferta teatral que hay en nuestra ciudad: salas como la Fundición, el Central, por supuesto el Lope de Vega...  ¡Que las disfrutéis!

Habitantes del 1120 de Westchester Place

Como Javier ya ha comentado en una entrada reciente  la nueva apuesta de Fox, American Horror Story, ha causado sensación entre la audiencia.
Para mayor imformación y transfondo, añadiré a continuación una breve referencia sobre los personajes que podremos encontrar rondando por las inmediaciones de la Casa de los Crímenes:


Ben Harmon:

Ben es el cabeza de familia, eje principal de los problemas que arrastran los Harmon al mudarse a su nueva casa. Psiquiatra de profesión intentará mantener a su familia unida a pesar de las adversidades y de todos sus errores, es más, la mudanza es un fútil intento por demostrar que aun no esta todo perdido. Eso si, primero debería intentar no volver a engañar a su mujer con una de sus alumnas.



Vivien Harmon:

Mujer de Ben y torturada por sus infidelidades, Vivien intentará darle una última oportunidad al mudarse a la nueva casa, a pesar de que algo ha cambiado entre ellos. Y a pesar de todo, Vivien no cejará en su empeño de proteger a su familia, aunque para ello tenga que renunciar a sus propias comodidas.


Violet Harmon:

La hija de la familia.
Violet no es una adolescente corriente. Sufre de algunos trastornos psicológicos (paradojicamente teniendo en cuenta que su padre es psiquiatra) y es bastante asocial, hasta el punto de ser diana de todos los abusones del instituto.
A lo largo de la temporada Violet sufrirá altibajos en su estado de ánimo, mejorando visiblemente cuando una persona en especial este cerca de ella, y junto a la cual se verá capaz de enfrentar todo tipo de adversidades.


Tate:

Tate es paciente de Ben, allí en la casa, que hace unas veces de estudio de su consulta.
En un joven misterioso con tendencias psicópatas y cambios de humor repentino que comenzará a tener una relación sospechosa con la menor de los Harmon, una relación que ningún miembro de la familia aprueba, por supuesto.
Tate empezará como un personaje más pero su importancia se irá haciendo notar a lo largo de cada capítulo hasta convertirlo en un personaje indispensable.


Constance:

Constance vive puerta con puerta con los Harmon, y es vecina de aquella casa misteriosa desde hace muchísimo tiempo.
Sueño de actriz truncado, personalidad fuerte y decidida, madre de una chica discapacitada y sabedora de multitud de secretos que una vez se vayan desvelando parecerá que no van a terminar jamás.


Moira O'Hara:

Moira se presenta en la casa como la asistenta, casi obligando a los Harmon a que la contraten, excusando que ha trabajado toda su vida allí y que es la única que sabe como mantener "apacible" la casa.
Moira guarda algún que otro secreto a gritos, principalmente sobre su aspecto, de anciana para las mujeres y joven para los hombres.
                                                                                   

Miles Gloriosus.

Hoy me gustaría hablaros de un libro que estamos leyendo en latín, El Soldado Fanfarrón.
Miles gloriosus o El soldado fanfarrón es una de las obras más conocidas del dramaturgo latino Plauto (Sársina, Romaña, 254 a. C. - Roma, 184 a. C.). La obra tiene lugar en Éfeso (Asia menor), y está dividida en cinco actos.

Personajes

  • Pirgopolínices, soldado
  • Palestrión, siervo de Pirgopolínices
  • Artotrogo, esclavo
  • Periplectómeno, viejo que vive al lado de la casa del soldado
  • Escéledro, siervo de Pirgopolínices
  • Filocomasia, mujer del militar y amada de Pleúsides
  • Pleúsicles, joven ateniense
  • Acroteleutia, cortesana
  • Lucrión, criado de Pirgopolínices
  • Milfidipa, criada de Acroteleutia

Argumento

Pirgopolínices, un soldado fanfarrón del que se burlan hasta los esclavos, rapta a Filocomasia, cortesana ateniense, y se la lleva a Éfeso consigo; además, el mismo militar recibe como regalo de unos piratas a Palestrión, criado del joven ateniense Pleúsicles, que estaba enamorado de Filocomasia, al igual que ella de él. Pléusicles viaja también a Éfeso para intentar recuperar a Filocomasia, y se hospeda en la casa contigua a la del militar. El criado hace un agujero en la pared, para que los enamorados puedan verse. Escéledro, uno de los criados del militar descubre a Filocomasia y Pléusicles besándose, pero ellos y Palestrión lo niegan, y les hacen creer que ha llegado de Atenas la hermana gemela de Filocomasia, que era la que se estaba besando con Pléusicles.
Con la complicidad de Periplectómeno, el viejo vecino del militar, Pleúsicles y Palestrión tienden entonces una trampa al soldado, haciéndole creer que la mujer del vecino está enamorada de él, y le envía un anillo de regalo como prueba de su amor. Palestrión aconseja al militar que abandone a Filocomasia, que la deje marcharse a Atenas con su hermana gemela y que además le regale sus joyas para ganarse su perdón. Pléusicles finge ser un capitán que viene a buscar a Filocomasia de parte de su madre enferma. El militar libera a Palestrión en agradecimiento por sus servicios, y éste se marcha con Pléuclides y Filocomasia, que se finge apenada por tener que separarse del soldado. Cuando el soldado entra a casa del viejo, éste lo retiene y lo acusa de adúltero, y hace que su cocinero lo azote hasta que Pirgopolínices promete no tomar represalias contra nadie por los azotes recibidos.

Hablando en élfico


Yo no soy friki. Sólo sufro espasmos
Y es que ya que hice una entrada relacionada con Tolkien, tema en el cual pretendo profundizar, al igual que en el de las lenguas; tenía que compartir este vídeo con todos vosotros.
Y agradeced que no ponga el de las 10 horas. Que es temprano y soy muy capaz.

jueves, 12 de abril de 2012

Hablemos todos élfico

En estos últimos días he estado investigando sobre las lenguas artificiales, debido a causas oscuras y siniestras de las cuales no voy a hablar aquí y que sólo Javier conoce y que nDEJEMOS ese tema.

Normalmente las lenguas artificiales/planeadas/construidas que más se conocen son el esperanto y la interlingua, ya que podría decirse que se ofrecen como lenguas internacionales y útiles. Pero no voy a hablar de ellas (me reservo el tema para más adelante), sino de las lenguas construidas por los grandes artífices de la historia: los frikis.

Y es que en el mundo de las puertas intergalácticas, los pasajes mágicos, los bosques feéricos, las naves espaciales y los universos alternativos fantásticos  es donde más lenguas se han desarrollado a lo largo de este último siglo.

El primer gran creador de lenguas fue el fantástico y un poco extraño Tolkien: a lo largo de su vida desarrolló unos quince idiomas con su fonética, gramática y vocabulario. Quince. Idiomas. Imaginarse eso. Las dos más conocidas son el sindarin (élfico gris) y el quenya (alto élfico).


Son lenguas que realmente existen y que la gente habla: en las convenciones internacionales de ESDLA es más fácil comunicarse en élfico (o edhellen, nombre original) que en cualquier otro idioma. Tolkien es el gran poeta edhellen y la mayoría de su producción lírica se expresa en élfico.

Otra de las grandes lenguas construidas por Señores del Espacio es el klingon: el idioma de la raza klingon del universo Star Trek. No existe desde el comienzo de la serie, ya que apareció en 1979 por primera vez en la primera película (en la serie siempre se expresaban en inglés) y a lo largo de los años fue desarrollándose como lengua. En 1984 se creó oficialmente una gramática y lengua propia del klingon. Y sí, también se utiliza actualmente. Por un grupo reducido, pero se habla.

taH pagh taHbe', DaH mu'tlheghvam vİqelnİS [ser o no ser, esa es la cuestión]

En series como The Big Bang Theory (como era de esperar), se utiliza de vez en cuando. Pero también en series y películas más antiguas ha sido utilizado. 

(El vídeo que me gusta es este : http://youtu.be/1HPFRYVJ63A pero YouTube no me quiere y no me deja ponerlo)

  
También el idioma navi de Avatar y el idioma de los Sims (el videojuego) son idiomas con una estructura real que podrían hablarse en algún futuro.

Y hasta aquí llega hoy mi locura friki. Si queréis triunfaren esta vida, haceros los interesantes o comunicaros con vuestros amigos de manera secreta, aprender élfico. Porque es un idioma bonito, no demasiado fácil, que se habla en todo el mundo y te abrirá puertas. Creedme.



martes, 10 de abril de 2012

A.H.S

Hoy me dispongo a hablaros de la serie norteamericana que está causando furor no sólo en los Estados Unidos, sino también aquí en España: se trata de American Horror Story, que como su propio nombre indica se catalogaría en el género de terror y drama (aunque, en realidad, miedo lo que se dice miedo no produce..., más bien imágenes horribles que todos querríamos olvidar, pero que cuando se advierten en la pantalla de nuestro televisor -u ordenador, en mi caso- no somos capaces de evitar mirar). La trama se centra en la familia Harmon, que con el objetivo de superar una grave crisis familiar se muda a una suculenta casa (más bien mansión) de Los Ángeles, en la cual sucederán cosas cada vez más extrañas. La serie, aun utilizando los tópicos más frecuentes del género (morada encantada, fantasmas que parecen lo que no son...), consigue hacer de esto quizá su punto fuerte: con un ligero tono de humor, reinventa las situaciones y personajes más típicos, logrando una historia que engancha desde el primer capítulo. Aunque, tal y como he mencionado antes, los protagonistas podrían parecer en un principio los dos padres con problemas de infidelidad y la hija adolescente, un amplio espectro (nunca mejor dicho) de personajes rodea su historia, su vida... y su casa (porque, desde luego, en esa vivienda no cabe un ente más, como se va viendo a lo largo de los capítulos), formando parte indudable de ellas. Con un genial reparto de actores, en el que cabe destacar a la fantástica Jessica Lange interpretando con genialidad un papel casi protagonista (que, según anuncian los creadores de la serie, cobrará mayor importancia en la futura segunda temporada), entre otros. La casa en la que viven, que todo el mundo a excepción de ellos mismos conoce con el apellido "de los Crímenes", haciendo honor a su nombre está plagada de asesinatos a lo largo de su no breve historia, en los cuales las víctimas (y también los verdugos) suelen ser los propios dueños. Y es que, como ya se comenta en algún episodio, "esta casa atrae al mal". Según nos cuentan la serie (metiendo flashbacks durante el desarrollo de los capítulos) y la encantadora agente inmobiliaria, que oculta la extensa carrera homicida de la casa con el único objetivo en su vida de venderla, la casa fue construída allá por los felices años veinte por un médico cirujano "para su esposa", con todo el lujo de la época: cristal de Murano, lámparas de Tiffany..., en la que poder "criar" (hablando figuradamente, claro, ya que las verdaderas madres de aquel tiempo -bueno, y de éste- de los niños ricos eran las criadas) a su hijo. Sobra decir que su propósito de vida feliz no se cumpliría, sino más bien todo lo contrario: una espiral de rencor, estupefacientes y horrores serían el inicio de la imparable maldición de la casa, que llega hasta nuestros días (pasando por una indecente clínica dental en los años cincuenta, unas estudiantes de enfermería en los sesenta o una pareja de homosexuales en la actualidad).
Por supuesto, recomiendo encarecidamente la serie, que hace una síntesis perfecta (bajo mi punto de vista) entre drama, terror, suspense..., y amor. Un amor adolescente fuera de la norma que tendrá un final agridulce, de esos que te deja con el corazón en un puño. Y es que American sabe mostrar el lado más humano (e inhumano) de las personas, mirando dentro de ellas tan profundamente, que no hay más remedio que dejar salir a flote cosas terribles y hermosas por igual.
Tate, Violet, Vivien, Constance..., serán personajes que no podré olvidar, y que como tantos otros forman ya parte de mí!

Los juegos del hambre.

  Los juegos del hambre es una novela del género diatópico y Ciencia ficción adulto-juvenil escrita por la aclamada autora de Las crónicas de Underland, Suzanne Collins. Fue originalmente publicado en tapa dura el 14 de septiembre de 2008 por Scholastic Press.  Es el primer libro de la trilogía de Los juegos del hambre. La protagonista de dieciséis años, Katniss Everdeen, vive en un mundo post-apocalíptico donde un gobierno -llamado el Capitolio- tiene el poder después de varios desastres devastadores. En el libro, "Los Juegos de Hambre" son un evento anual televisado por el gobierno, el cual selecciona al azar un niño y una niña de entre 12 y 18 años de cada uno de los doce distritos de los alrededores del Capitolio para hacerlos competir en una batalla televisada, y en la que sólo uno podrá sobrevivir. El libro ha sido publicado como libro de bolsillo, como audio libro y como libro electrónico. Los Juegos del Hambre tuvo una tiraje inicial de 200.000. Desde su lanzamiento inicial, la novela ha sido traducida a 26 idiomas diferentes y los derechos de producción se han vendido en 38 países. El libro recibió críticas positivas de los revisores y autores principales. Los juegos del hambre es la primera novela de la trilogía Los juegos del hambre, seguido por En llamas, publicado el 1 de septiembre de 2009, y Sinsajo, publicado el 24 de agosto 2010.
Una adaptación de la película, co-escrita y co-producida por la misma Collins y dirigida por Gary Ross, se dio a conocer en todo el mundo el 23 de marzo de 2012. La película está protagonizada por Jennifer Lawrence como Katniss, Josh Hutcherson como Peeta y Liam Hemsworth como Gale.